martes, 13 de marzo de 2012

La lucha por salvar a las tortugas bebé


Una arribada es un evento masivo de anidación. Miles de tortugas se sincronizan para anidar en una franja de playa de menos de 500 metros. Existen menos de 12 playas donde este fenómeno puede observarse en el mundo. Nicaragua posee dos sitios, el de la foto es la playa Chacocente, explicó a BBC Mundo el biólogo marino José Urteaga, director de programas en Nicaragua de Fauna and Flora International. Esta organización internacional de conservación está trabajando con la población local y el Ministerio del Ambiente para rescatar los huevos depositados por las tortugas y salvar generaciones futuras de esta especie, que hasta hace poco estuvo en peligro de extinción y aún permanece vulnerable. "Una de las causas fue la recolección excesiva de sus huevos para consumo", señaló Urteaga.                                                                                                    


"Los huevos de tortuga son considerados en Nicaragua una delicatesen, además de afrodisíacos. Esta demanda ha fomentado un mercado ilegal de huevos de tortugas marinas, que siguen siendo recolectados furtivamente", dijo Urteaga a BBC Mundo. La tortuga paslama (Olive ridley) es una de las siete especies de tortugas marinas que habitan la Tierra. Todas las especies de tortugas marinas están en peligro de extinción por muchas causas relacionadas con la actividad humana.


"A cinco kilómetros de la Playa Chacocente se ubica una comunidad de pescadores artesanales en la Bahía de Astillero", explicó el experto de Fauna and Flora International. "Por mucho tiempo esta comunidad fue escenario de conflictos entre las autoridades del Ministerio del Ambiente, que protegen el parque, y algunas personas de las comunidades que se dedicaban a la recolección ilegal de huevos de tortugas marinas. En la década de los noventa los conflictos alcanzaron niveles muy altos e incluso hubo heridos y muertos en ambos bandos".


"Un poblador de la comunidad de Astillero recolecta huevos de tortuga marina, colaborando con el Ministerio del Ambiente en un proyecto conjunto con la comunidad que cuenta con la asistencia técnica y financiera de Fauna and Flora International", señaló Urteaga. El objetivo es mover hacia al comunidad los nidos que por causas naturales, como la marea o excavación de otras tortugas, están en peligro de perderse. "Esto eleva la producción de tortuguillos y a la vez da empleo a las personas que antes se dedicaban a la recolección para consumo".


Los nidos de tortuga marina son colocados en bolsas individuales. "Entre arduas noche de trabajo, cerca de 250 nidos con 20.000 huevos del tamaño de bolas de pingpong son trasladados de la playa de Chacocente a la comunidad de Astillero. Pero esta vez para colaborar con la preservación de la especie".


Luego del traslado, los nidos son colocados en un vivero en la comunidad. El vivero es una estructura simple. "Un área de 300 metros cuadrados de playa se limpia para evitar el daño a los huevos y luego se cierra para evitar la entrada de depredadores y posibles hueveros". Se acomodan dos nidos por metro cuadrado. "En total 250 nidos fueron incubados en este sitio a la espera de 45 a 50 días cuando los tortuguillos eclosionen", explicó José Urteaga.                                                                                                   


Los tortuguillos emergen de la arena. "El vivero producirá esta vez cerca de 19.000 tortuguillos que serán liberados al mar con la caída del sol cada día. Aunque han sido salvados del ser humano aún deben enfrentar una gran cantidad de retos", señaló Urteaga.


"La comunidad junto al Ministerio del Ambiente y muchos visitantes celebran el día en que las tortugas regresan al mar con un festival. La comunidad está cambiando su forma de ver las cosas".                                                                                                   


"Durante los últimos cuatro años el vivero ha producido ente 15 y 40 mil tortuguillos cada temporada, además de brindar fuentes de empleo y oportunidades para la educación ambiental y el turismo en la comunidad". "Uno de los impactos más deseados es que gracias a proyectos como éste, la presión sobre la playa de arribada se ha reducido, permitiendo que casi dos millones de tortuguillos como los que vemos en la foto lleguen a salvo al mar cada temporada".


José Urteaga (centro) junto a Roberto (izq.) y Don Manuel, guardaparques del Ministerio del Ambiente y a la vez habitantes de la zona que trabajan en la protección de la playa de Chacocente junto a Fauna and Flora International. El trabajo de Urteaga y sus colegas fue reconocido por la National Geographic, que nombró al biólogo "Explorador Revelación" (Emerging explorer) en 2010.                                                                                                   


"Un tortuguillo rumbo al mar puede ser la metáfora de la esperanza que aún tenemos en poder salvar esta especie", dijo José Urteaga a BBC Mundo.                                                                                                   

Fuente: BBC Mundo 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...