jueves, 29 de diciembre de 2011

El corazón ardiente de Etiopía


En la depresión de Afar, en África, pastores y mercaderes de sal sobreviven en un paisaje surrealista de fisuras, fallas y un lago de lava hirviente.

Fotos: George Steinmetz






Unos trabajadores procesan sal en el lago Afrera. La producción se interrumpió temporalmente el año pasado, cuando un volcán erupcionó en la vecina Eritrea, cubriendo la sal de cenizas.



En una planta de extracción del norte de Etiopía, el agua salada es bombeada desde el hipersalado lago Afrera hasta las piscinas de evaporación.



En la depresión de Afar, en África, pastores y mercaderes de sal sobreviven en un paisaje surrealista de fisuras, fallas y un lago de lava hirviente.



El azufre y las algas convierten las fuentes termales en lagunas de vivos colores. El agua es el resultado de la condensación de los gases calientes que ascienden de las cámaras magmáticas. Tras evaporarse, las sales y los minerales forman una colorida costra.



El agua freática asciende en forma de vapor en un campo de géiseres al noroeste del lago Abbe.



Un lago de lava borbotea en la cumbre del Erta Ale, el volcán más activo de la región.



Las fallas activas en constante movimiento han inclinado enormes bloques de estratos rocosos como si fueran piezas de dominó. Uno de los cañones abiertos proporciona un buen paso a los camiones que circulan entre Etiopía y Djibouti.



Esculpidos por los vientos que soplan constantemente de este a oeste, los barjanes, como se llama a estas dunas de arena, avanzan por un antiguo lecho marino; miden unos 2 metros de altura y entre 6 y 9 metros de diámetro.



Muros de sal, arcilla y potasa, algunos de 25 metros de altura, se yerguen como una muralla sobre un laberinto de barrancos y cañones en la falda del monte Dallol. Las formas tortuosas son resultado de tormentas e inundaciones repentinas.



Unas agujas rocosas llamadas chimeneas de travertino se han formado gracias a la acción de un vapor rico en minerales que emerge de las cámaras de magma subterráneas. Cuando se evapora deposita los minerales alrededor de la chimenea.



El lago Assal en Djibouti es uno de los lagos más salados del mundo. El intenso calor y los fuertes vientos facilitan la rápida evaporación, dejando un anillo de minerales en las orillas del lago.



El lago Assal constituye la cota más baja de África, 156 metros por debajo del nivel del mar. Una compañía de producción salinera de Djibouti llama al lago «la mayor reserva de sal por explotar del mundo».



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