jueves, 28 de octubre de 2010

El mundo animal en movimiento

Aves, mariposas y mamíferos se ponen en marcha. Los humanos interfieren.




Decenas de millones de bisontes recorrían en el pasado las Grandes Llanuras en busca de pastos tiernos. A finales del siglo XIX casi todos habían sido exterminados. Actualmente, la mayoría del medio millón de ejemplares que quedan viven en cautividad, como éstos del rancho Triple U en Dakota del Sur.
Foto: Joel Sartore
 

 
Millones de mariposas monarca viajan a sus territorios ancestrales de invernada en los bosques de abetos de México, cada vez más reducidos. Aprovechando los vientos que soplan desde el sur de Canadá y el norte de Estados Unidos, viajan miles de kilómetros, guiándose por la posición del sol.
Foto: Joel Sartore


El berrendo es veloz (alcanza casi 100 kilómetros por hora), pero casi nunca salta una valla. Algunos rancheros piensan levantar un poco el alambre inferior para que los berrendos, como éstos fotografiados cerca de Medicine Hat, Alberta, puedan pasar durante su migración invernal.
Foto: Joel Sartore


Esta hembra de vireo de capa negra ha traído un insecto para uno de sus pollos, pero aún le quedan otras dos bocas hambrientas por alimentar. En primavera, unas 5.000 parejas reproductoras de esta ave amenazada abandonan el oeste de México para construir sus nidos en los robles de la base militar de Fort Hood, en Texas.
Foto: Joel Sartore


Un diminuto geolocalizador colocado a modo de mochila permite hacer un seguimiento del vuelo de los soldaditos arroceros en su viaje de 20.000 kilómetros desde las praderas y los arrozales de Bolivia y Argentina hasta América del Norte, un recorrido que incluye una parada en el río Platte de Nebraska (arriba). Si un macho de esta especie oye la llamada de otro congénere macho en su territorio, perseguirá al intruso hasta expulsarlo. Conocedores de ese comportamiento, los investigadores que quieren atrapar soldaditos arroceros macho para colocarles un geolocalizador utilizan una grabación del canto del macho, que para el oído humano suena como los gorjeos de R2-D2, el robot de La Guerra de las Galaxias.
Foto: Joel Sartore


El muro fronterizo levantado a lo largo del curso bajo del río Grande, en Texas, no sólo divide países, sino también hábitats, e impide desplazamientos diarios esenciales para los animales de la zona. Los linces rojos normalmente atravesarían la frontera para buscar pareja o para cazar, como este ejemplar, que ha atrapado una rata. El muro también bloquea las rondas diarias de los ocelotes, otro felino de la región.
Foto: Joel Sartore con Mitch Stemberg / Jennifer Lowry y Naghma Malik / all U.S. Fish and Wildlife S


Medio millón de grullas canadienses hacen un alto en el río Platte de Nebraska para engordar con los restos de la cosecha de maíz, con lombrices y con otros alimentos de los campos cercanos. Interrumpen así su vuelo primaveral desde México y el sur de Estados Unidos hacia sus territorios de cría en el extremo norte.
Foto: Joel Sartore




Las cabras blancas del Parque Nacional Glacier, en Montana, pueden desplazarse cientos de metros al día en vertical. Este ejemplar bajó por una pared rocosa para lamer la sal y otros minerales acumulados en la piedra, unos nutrientes imposibles de conseguir durante el largo invierno.
Foto: Joel Sartore




Miembros de la Shortgrass Rattlesnake Association hacen una demostración de las serpientes de cascabel diamantinas occidentales reunidas para el 45 Mangum Rattlesnake Derby, que se celebra todos los años en la localidad de Mangum, Oklahoma, en abril. Miles de personas acuden a esta festividad para ver los terrarios y probar la carne de serpiente de cascabel. Es cierto que sabe a pollo, pero según Keith Kendell (centro), su sabor también «se parece al de las ancas de rana».
Foto: Joel Sartore




Hambrientas al final de la hibernación, muchas especies de serpiente siguen las mismas pistas olorosas año tras año, sin reparar en los obstáculos. Una mocasín de agua no sobrevivió al cruce de una carretera en Illinois. Las cascabeles, que en primavera abandonan sus guaridas invernales cerca de Medicine Hat, en Alberta, corren a menudo la misma suerte.
Foto: Joel Sartore




¿Son las presas del norte de Montana un impedimento para la migración de las truchas toro? Las muestras genéticas permiten a los técnicos saber en qué arroyo ha nacido un pez. Para hacer el experimento, colocan un sistema de radioseguimiento a algunos ejemplares y los trasladan presa arriba con objeto de averiguar si regresan a su lugar de nacimiento para desovar. Kevin Duffy (arriba), técnico de pesca de la empresa energética Avista Utilities, hace un seguimiento de dos truchas en el río Vermillion que no completaron el viaje a los arroyos donde nacieron. Duffy cree que su propósito se vio interrumpido por el escaso caudal del río.
Foto: Joel Sartore




En verano, la trucha toro hace un viaje de 80 kilómetros río arriba desde el lago Koocanusa para desovar en la cuenca fluvial del río Wigwam, en la Columbia Británica. Las aguas frescas y cristalinas con fondo de grava suelta contienen unos 2.000 nidos de trucha toro, una de las concentraciones más elevadas del mundo.
Foto: Joel Sartore




Los berrendos que viajan desde sus territorios estivales hacia los de invernada en el noroeste de Wyoming salvan valles profundos, laderas boscosas y una serie de interferencias humanas. La construcción de viviendas nuevas estrecha los corredores migratorios, y los campos de gas, como el de Jonah, también son un obstáculo para su migración.
Foto: Joel Sartore




Al caer la noche, los molosos mexicanos salen en espiral de una cueva protegida llamada Reserva Eckert James River Bat Cave, en Texas. Los murciélagos están ávidos de polillas del maíz, pues necesitan nutrientes para producir la leche con la que alimentan a sus crías. En primavera, millones de molosos vuelven a esta cueva.
Foto: Joel Sartore con Cole Sartore


Con más de 400 turbinas, el parque eólico Horse Hollow, en Texas, es uno de los más grandes del mundo.
Foto: Joel Sartore con Peter Coltman


Cuatro pájaros pequeños y 32 murciélagos representan el saldo mortal que deja todos los años cada una de las 23 turbinas de un parque eólico de Pennsylvania. Las rapaces, como el busardo colirrojo, no suelen figurar entre las víctimas.
Foto: Joel Sartore con Peter Coltman


Miles de grullas canadienses hacen una pausa en el río Platte durante su parada migratoria anual en el Santuario Rowe, cerca de Gibbon, Nebraska. Como el agua está asignada en su totalidad a las áreas urbanas y a la agricultura, muchos se preguntan cuánto tiempo falta para que el Platte se seque. Entre 600.000 y 800.000 grullas usan un tramo de unos pocos kilómetros del Platte a su paso por el centro de Nebraska, una zona en la que se ha eliminado la vegetación leñosa que las aves no toleran.
Foto: Joel Sartore




Los vaqueros de cabeza castaña son capturados en una red especialmente dispuesta para este fin en la base militar de Fort Hood, cerca de Killeen, Texas. A las hembras se las extermina, pero los machos se utilizan para atraer a otras aves. La erradicación de los vaqueros es un proyecto en marcha desde hace unos años en esta zona, y su objetivo es estudiar los efectos del parasitismo de esta especie sobre diversas aves amenazadas, tales como el vireo de capa negra o el chipe de mejillas amarillas.
Foto: Joel Sartore




A este soldadito arrocero apresado en una red de niebla junto al río Platte de Nebraska se le colocará un geolocalizador. Luego será liberado, y dentro de unos meses, cuando los investigadores vuelvan a capturarlo, los datos del geolocalizador revelarán su ruta migratoria.
Foto: Joel Sartore




En el Spring Creek Prairie Audubon Center de Denton, en Nebraska, viven carpinteros cabecirrojos (arriba), además de otras aves, mamíferos e insectos.
Foto: Joel Sartore




Una hembra de charrancito americano atiende su nido en una mina junto al río Platte, en Fremont, Nebraska. Esta ave está en la lista de especies amenazadas de Estados Unidos. Muchas compañías mineras detienen su actividad durante la época de nidificación de aves poco comunes. En los próximos años está prevista la construcción de viviendas en esta zona.
Foto: Joel Sartore




Mariposas monarca cubren hasta el último centímetro de este árbol de la sierra Chincua de México. Millones de monarcas migran a este lugar todos los años para pasar el invierno. El clima frío de la montaña ralentiza su metabolismo.
Foto: Joel Sartore




La Reserva de Caza Maxwell, cerca de Canton, Kansas, alberga un rebaño de unos 200 bisontes.
Foto: Joel Sartore




Más de 40.000 personas acudieron al Mangum Rattlesnake Derby de 2010 celebrado en la localidad de Mangum, Oklahoma. Entre las atracciones de esta feria, los visitantes pueden observar un recinto con cientos de serpientes de cascabel diamantinas occidentales.
Foto: Joel Sartore




Los bisontes disponen de espacio para moverse en el rancho Triple U, cerca de Fort Pierre, en Dakota del Sur. Dos mil cabezas de bisontes van de pasto en pasto por las 20.000 hectáreas del rancho, recorriendo cada año un total de unos 30 kilómetros.
Foto: Joel Sartore

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