miércoles, 24 de agosto de 2016

Lo que te pido. Texto de Roy Galán


Lo que te pido.

No es un regalo.

Ni un capricho.

Ni lo encontrará en la carta a Reyes Magos por haberme portado bien.

Lo que yo te pido es una necesidad.

Lo que te pido es que me cuides.

Pero no como un padre.

Lo que yo te pido es que me protejas.

Como lo hacen las pestañas a los ojos.

O el prepucio al glande.

Lo que yo te pido es que no me necesites para nada.

Pero que cuentes conmigo para todo lo que necesites.

Lo que yo te pido es que confíes en ti.

De la misma manera en que confías en que al abrir los ojos.

El mundo seguirá ahí.

Lo que yo te pido no está en una lista de bodas.

Lo que yo te pido es que en la salud seas tú.

Y en la enfermedad me dejes hacer a mí.

Lo que yo te pido no es un hijo.

Ni una familia.

Es solo que por la noche.

Cuando se desploma mi fuerte.

Me abraces profundo.

Como un sueño de carretera.

Lo que yo te pido no es una hipoteca juntos.

Ni que sepas sobre mis gustos.

Lo que yo te pido es un silencio cómodo.

Lo que yo te pido es que no se pueda volver a cargar mi imagen.

Hasta que desaparezcan mis complejos.

Que me desees como un niño desea las vacaciones.

Y que me toques para volver a intentarlo.

Lo que yo te pido es que me metas dos vidas sin sacarla.

Y que me te lleves algo de miedo.

Lo que yo te pido es que de entre los siete mil millones.

Me elijas a mí.

Para tres días de agosto o tres años del siglo XXI.

Lo que yo te pido es un jodido gran spoiler.

Que me cuentes el final.

Y que me digas que todo acaba bien.

Que acaba y somos amigos.

Amigos.

Que después del THE END.

Seguimos sabiendo el uno del otro.

Que cuando olvidemos cómo gemíamos.

Sigamos queriéndonos.

Lo que yo te pido es que me desentierres.

De este campo de palabras.

Y me pongas a dormir sobre un bosque.

Que me arropes.

Con tanta ternura.

Que yo sea capaz de despertar.

Junto a ti.

ROY GALÁN 

martes, 16 de agosto de 2016

Privilegio, nombre masculino. Texto de Roy Galán




Privilegio, nombre masculino.
Soy hombre y soy un privilegiado.
Lo soy porque existe un acuerdo tácito entre machos.
Que se han concedido a sí mismos un privilegio gracioso y odioso que afecta a las mujeres.
Por eso estoy exento.
Estoy exento de que se me pregunte en público sobre mi indumentaria.
Sobre mi edad.
Sobre mi físico.
Sobre si voy a ser padre o no.
Estoy exento de sentir miedo al volver a casa solo de madrugada.
Puedo regresar cazando Pokémons sin miedo a que me metan en un portal.
Y me violen.
Estoy exento de que me digan puta por ser libre.
Por follar lo que quiero cuando quiero con quien quiero.
De hecho, los machos me aplauden más fuerte si lo hago mucho.
Estoy exento de poner una lavadora.
La ropa sucia la dejo en el suelo y aparece limpia y doblada en mi armario.
Igual que la cama hecha.
O la comida preparada.
Estoy exento de tener que aguantar miradas mirándome el paquete mientras alguien se relame y me grita lo que quiere, sin ser yo nada de eso.
Estoy exento de las leyes que se inmiscuyen en mi cuerpo y me impiden decidir si quiero ser padre, o no.
Estoy exento de tener que trabajar más para cobrar lo mismo que mis compañeros.
Estoy exento de que Pérez Reverte me abra la puerta en una librería para luego calificar mis andares.
Estoy exento de que me asesinen por mi condición de hombre.
De que alguien me considere de su propiedad.
Que me posea hasta arrancarme la existencia.
Estoy exento de que me llamen feminazi si reclamo la igualdad.
Estoy exento de depilar mis axilas, mis piernas o mis huevos.
Estoy exento de que mi NO se interprete como un SÍ.
Mi NO es un NO.
Soy hombre y soy un privilegiado.
Y si fuera heterosexual, sería ya el puto amo.
Sería Dios.
Ser hombre es un jodido chollo.
De los grandes.
Nos tocó la lotería, la chochona y el piso en Torrevieja.
Todas estas prerrogativas nos conceden un tiempo precioso.
Un tiempo libre de lucha.
Un desgaste menos de nuestra energía.
¿Y qué haces tú, hombre, con todo ese regalo?
¿Te unes a la oprimida o te rascas los cojones?
Estoy harto de todas esas franquicias de machos abiertas por todos lados.
Incluso en las cabezas de las propias mujeres.
De esa globalización de lo injusto por sistema.
El mundo está lleno de hombres privilegiados que nunca han sido conscientes de su privilegio.
Eso es lo más terrible de todo.
Ser incapaz de salirse de uno mismo.
Para darse cuenta de la desigualdad.
El planeta se divide entre aquellos a los que nunca nada les molestó.
Para los que la vida es un tobogán rápido y limpio.
Y luego estamos el resto.
A las que no nos dejan subir.
O nos quedamos atascados a la mitad y nos señalan y se ríen.
O simplemente se nos rompe.
Y tenemos que seguir con las piernas rotas hasta la meta.
No sé tú.
Pero yo hace tiempo que no contribuyo a la diversión del resto.
O todas divertidas.
O ninguno.
Privilegio, nombre vivo.
La existencia es el único privilegio.
Con el que debemos procurar la igualdad real.
Para todos.
Y para todas.

miércoles, 10 de agosto de 2016

lunes, 13 de junio de 2016

No necesitan ser protegidos - Texto de Roy Galán



Gráfica Pepe Varela -  @Varela



Las mujeres,

los negros,

los homosexuales,

las gordas,

los transexuales, ...

los drogadictos, 


los gitanos, 


las musulmanas, 


los bipolares, 


las putas, 


los animales, 


los pobres 




el medio ambiente.


No necesitan ser protegidos.

Necesitan que el resto deje de declararles la guerra.

Que les dejen en paz.

Eso es lo que necesitan.

Hasta ese momento aquí estamos, algunos y algunas, recordando todas y cada una de las veces en que la dignidad fue menoscabada.

Para no volver a repetirlo.

Para hacerlo mejor.

Para que algo cicatrice.

Hasta ese momento aquí estamos, algunas y algunos, manteniendo el cuidado.

Conservando este consuelo, el afecto y la ternura.

Para otros y otras que lo tuvieron mucho más difícil.

Porque la vida debería ser el mismo puto milagro para todos y cada uno de los habitantes de este planeta.

Porque no podemos joderles esta oportunidad de amar, de ser y de estar al resto.

Porque no somos nadie para hacerlo.

No se trata de ser bueno o malo.

Esto no tiene nada que ver con la moral.

Tiene que ver con que si somos capaces de procurar una existencia peor al resto.

Somos unos miserables.

Y no merecemos este regalo.

Ni esta respiración.

Texto tomado de la página de Roy Galán 

Surreal Dreamlike Paintings – Fubiz Media

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